A ver, seamos honestos: ¿has comparado a tu pareja sexual actual con una anterior?
Es esa pregunta que nadie se atreve a hacer en voz alta en una cena, ni siquiera con tus mejores amigos. Esa comparación mental que te asalta en el momento menos pensado, o quizás en el más… íntimo. Es como un fantasma del pasado que se cuela en tu presente, susurrándote: “Mi ex hacía esto mejor” o “Con fulanito/a era diferente”.
En SexoSinTabú, nos encanta meter el dedo en la llaga y hablar de esas cosas que la gente prefiere callar. Por eso, lanzamos una encuesta que, como era de esperar, generó un revuelo brutal. La pregunta era clara y directa: “¿Alguna vez has comparado a tu pareja sexual con una anterior?”.
Y sí, sabemos que es un tema picante, un verdadero tabú. Pero ya verás que, según los resultados, no estás solo en esto. De hecho, ¡estás en muy buena compañía!
Los Números no Mienten: ¿Quién Gana en la Comparación Mental?
Con un total de 83 votos, nuestra comunidad de SexoSinTabú habló alto y claro. Y los resultados son, cuanto menos, reveladores. Prepárate, porque la mayoría de nosotros llevamos un pequeño archivo mental de “experiencias pasadas” que, inevitablemente, sacamos a relucir.

“Mi ex era mejor, pero no lo admitiré”: 21 votos (25%)
¡Boom! Esta es la opción más votada y la más honesta a la vez. Un cuarto de nuestra audiencia confiesa que sí, que hay algo de ese ex que añoran, pero ni de broma se lo dirían a su pareja actual. Es el secreto mejor guardado, la infidelidad mental que nadie quiere confesar.“Sí, pero nunca lo digo”: 20 votos (24%)
Muy cerca de la anterior, esta opción refuerza la idea de que la comparación es una realidad para casi la mitad de las personas. La mente vuela, recuerda, evalúa… pero la boca se mantiene sellada. Y es que, ¿quién querría herir los sentimientos de su pareja con una confesión así?“A veces, es inevitable”: 17 votos (20%)
Aquí tenemos a un grupo significativo que normaliza la situación. No es algo que busquen activamente, pero simplemente sucede. La mente tiene sus propios caminos y recuerdos, y a veces, se cruzan.“Mi pareja actual es la mejor”: 14 votos (17%)
¡Aleluya! También hay luz al final del túnel (o al principio de la relación, quizás). Un porcentaje optimista de nuestros votantes asegura que su pareja actual supera con creces a las anteriores. ¡Felicidades a ellos, ojalá todos estuviéramos en esa posición!“No, cada persona es diferente”: 11 votos (13%)
La opción más idealista, o quizás la de aquellos que han logrado una madurez emocional envidiable. Para ellos, cada experiencia es única y no hay cabida para el baremo comparativo. Un pequeño, pero valioso, grupo.
En resumen, si sumamos las tres primeras opciones, ¡un impresionante 69% de los votantes CONFIRMA que compara a sus parejas sexuales con las anteriores! Y de ese porcentaje, la mayoría prefiere callar. Así que sí, la comparación es un fantasma que ronda muchas camas.
¿Por Qué Comparamos? Un Vistazo Psicológico (Sin Ponernos Muy Serios)
Ahora que sabemos que esto es más común de lo que pensábamos, la pregunta es: ¿por qué diablos lo hacemos? ¿Es que estamos programados para ser así de… evaluadores?
El Cerebro Humano, Esa Máquina de Archivar
Piensa en tu cerebro como una biblioteca gigante. Cada experiencia sexual, cada beso, cada orgasmo, se archiva. Y cuando llega una nueva experiencia, el cerebro, de forma casi automática, busca referencias. Es una manera de procesar la información, de entender lo nuevo a través de lo ya conocido. No es que estemos buscando activamente fallos, es que nuestra mente está buscando patrones, diferencias, similitudes.
La Nostalgia y la Mente Selectiva
¿Te ha pasado que recuerdas el pasado como algo mejor de lo que realmente fue? Es la famosa “nostalgia”. Con los ex, pasa igual. Tendemos a recordar los buenos momentos, los picos de placer, y a olvidar las razones por las que esa relación terminó. Esa memoria selectiva puede hacer que el “ex” parezca un dios del sexo, cuando en realidad, la relación tenía sus problemas (por algo es un ex, ¿no?).
Inseguridad y Búsqueda de lo “Mejor”
A veces, la comparación viene de la inseguridad. ¿Soy lo suficientemente bueno/a? ¿Mi pareja es lo suficientemente buena/a para mí? Queremos sentir que estamos obteniendo lo “mejor” o que estamos con alguien que nos satisface plenamente. Y si sentimos que hay una carencia, la mente viaja al pasado para ver si allí encontraba lo que aquí falta.
El Peligro de Vivir en el Pasado (y Cómo Evitarlo)
Aunque la comparación sea un acto casi reflejo, no significa que sea inofensivo. Vivir anclado en el pasado puede ser un verdadero veneno para tu relación actual. Puede:
- Minar la intimidad: Si estás pensando en tu ex, no estás completamente presente con tu pareja actual.
- Generar expectativas irreales: Tu pareja actual no es tu ex, ni tiene por qué serlo. Cada persona es un mundo, y exigirle que sea como alguien más es injusto.
- Crear resentimiento: Si tu pareja descubre tus pensamientos, la confianza se rompe y el resentimiento puede ser brutal.
- Impedir el crecimiento: Cada relación es una oportunidad para aprender, explorar y crecer. Si te aferras a lo viejo, te cierras a lo nuevo.
¿Cómo manejarlo? Primero, aceptando que es normal (¡ya lo vimos en la encuesta!). Segundo, intentando ser consciente de cuándo ocurre y redirigir tu atención al presente. Enfócate en lo que tu pareja actual te ofrece, en lo que te gusta, en lo que te excita de ella o él. Y si hay algo que te gustaría mejorar, ¡la comunicación es clave! Habla de tus deseos y fantasías sin traer a colación a fantasmas del pasado.
Voces de la Calle: Lo Que Dicen Nuestros Usuarios (y Tú Seguramente Piensas)
Los comentarios de la encuesta fueron oro puro. Aquí te dejamos algunos que resumen perfectamente el sentir general:
“Claro que sí coño! Y el que diga que no, miente como un bellaco. Opción A, obvio.”
¡Directo al grano! Este usuario no se anda con rodeos y representa a ese 25% que prefiere callar, pero sabe la verdad. Esa opción A, la de “Mi ex era mejor, pero no lo admitiré”, es un clásico.
“Mae, es inevitable a veces, uno no lo hace a propósito pero la mente le juega. Pero sí, cada persona es un mundo y se disfruta diferente, por eso la opción B es la ideal aunque a veces la E se cuele.”

“No manches, ¿comparar? ¡Para nada! Mi morra actual es una chingonería, la neta. No hay punto de comparación con ninguna de las anteriores, ella es otro nivel en todo sentido, desde lo pasional hasta la conexión. Así que mi voto va por la C, ¡definitivamente la mejor y sin duda alguna!”
¡Qué viva el amor y la pasión! Aquí tenemos a uno de los afortunados (o quizás más conscientes) del 17% que pone a su pareja actual en el pedestal. ¡Así se habla! Es inspirador ver que para algunos, la comparación simplemente no tiene cabida porque el presente es demasiado bueno.
“Uff, claro que sí, man. Es que uno siempre hace esas comparaciones, aunque no quiera. Es como un archivo mental que se activa solo. La E es la que va, sin vuelta de hoja.”
Aquí otro que no puede evitar que el “archivo mental” se active solo. Aunque menciona la “E” (que es “No, cada persona es diferente”), su descripción de la inevitabilidad de la comparación resuena con esa gran mayoría que, aunque no lo quiera, se pilla pensando en el pasado. Es una contradicción que muchos vivimos: deseamos no comparar, pero lo hacemos.
“Uy parce, ¿quién no ha caído en esa? Uno no es de palo ni tiene memoria selectiva, jajaja. La verdad es que sí, a veces uno se pilla pensando en cómo era con el/la ex, especialmente en ciertas cosas. Pero de ahí a decirlo, ¡jamás! Qué oso, ¿no? La opción A me representa totalmente.”
¡Qué gran verdad! No somos de palo, y la memoria sexual es potente. Este usuario lo deja claro: se compara, se piensa, se recuerda… pero la boca, ¡bien cerrada! Un claro representante de ese 25% que sabe que el ex era mejor en algo, pero que ni de coña lo admitirá.
Conclusión: ¿Y Ahora Qué Hacemos con Tanto Pensamiento Prohibido?
Después de ver estos resultados y escuchar las voces de nuestra comunidad, queda claro que la comparación sexual con ex-parejas es un fenómeno universal y muy humano. No es algo de lo que avergonzarse, pero sí algo de lo que ser consciente.
En SexoSinTabú, siempre decimos que hablar es el primer paso para desmantelar cualquier tabú. Y aunque no te animemos a soltarle a tu pareja “oye, mi ex hacía este movimiento mejor”, sí te invitamos a reflexionar sobre tus propios patrones de pensamiento.
La clave está en vivir el presente. Tu pareja actual es única, tiene sus propias virtudes, sus propios encantos y, sí, quizás sus propias “áreas de mejora” (como todos). Pero lo más importante es la conexión que construyes con ella o él aquí y ahora.
Si aún no has votado en nuestra encuesta, ¡es tu momento de sumarte a la verdad! ¿Eres de los que comparan en silencio? ¿O de los afortunados que solo tienen ojos (y otras partes del cuerpo) para su pareja actual? ¡Haz clic aquí para votar y compartir tu experiencia de forma anónima!
Recuerda: el sexo es para disfrutarlo, explorarlo y vivirlo sin culpas. Y en SexoSinTabú, siempre estaremos aquí para hablar de todo, sin filtros ni vergüenza.



