Cuando el deseo se vuelve una fuerza imparable: ¿Qué locuras has cometido por un pene que te obsesiona?
A ver, seamos sinceras y sinceros (porque aquí no hay tabúes, ¡duh!). ¿Quién no ha sentido esa chispa, ese fuego, esa conexión —o esa simple y gloriosa calentura— por un pene que te tiene completamente fuera de órbita? Esa sensación de que ese miembro, ese hombre (o persona con pene) es el centro de tu universo, aunque sea por un ratito. Esa atracción que te hace pensar cosas que, quizás, en tu sano juicio, jamás considerarías. ¿Te suena?
En SexoSinTabú, nos encanta meter el dedo en la llaga y hablar de lo que realmente pasa en la cama, en la cabeza y, sí, también en las entrepiernas. Por eso, lanzamos una encuesta que hizo arder las redes: "¿Qué locura has cometido o estarías dispuesto/a a hacer por un pene que te obsesiona?" Y, como era de esperarse, ¡las respuestas fueron tan picantes como variadas! Con un total de 255 votos y un nivel de picante "Sin filtros", esta encuesta nos ha dejado claro que el deseo, cuando es potente, puede mover montañas... o al menos, hacer que crucemos algunas líneas.
Prepárate, porque vamos a desmenuzar estos resultados y a ver si te identificas con alguna de estas confesiones. Spoiler alert: la obsesión es un camino fascinante, y a veces, un poco peligroso.
Los resultados que te harán pensar: ¿Eres de las que se lanza o de las que frena?
Vamos al grano, ¿qué nos dijeron ustedes? Aquí la verdad sin anestesia:
- "Solo fantasías, no acciones reales.": Con 77 votos (30%), esta fue la opción más popular. Esto nos dice que una buena parte de nuestra comunidad es de las que disfrutan del morbo mental, de construir escenarios épicos en su cabeza donde el pene en cuestión es el protagonista absoluto, pero sin llevarlo a la práctica. ¿Será por miedo a las consecuencias? ¿O simplemente porque la fantasía es más jugosa que la realidad? ¡Quién sabe! Pero hey, soñar es gratis y no tiene multas.
- "Jamás, tengo mis principios claros.": Un sólido 72 votos (28%) eligieron esta opción. ¡Bravo por la gente con límites bien definidos! Aquí encontramos a quienes, por mucho que les guste un pene, tienen sus valores y reglas inquebrantables. No todo vale, ni siquiera por el mejor sexo del mundo. Y eso, amigas y amigos, es de admirar. Saber decir "hasta aquí" es una señal de fortaleza y autoconocimiento.
- "He roto reglas o promesas por él.": Con 46 votos (18%), entramos en terreno pantanoso. Aquí ya no hablamos de fantasías, sino de acciones concretas que implican cruzar líneas rojas. Romper reglas o promesas por un pene... uff. Esto puede ir desde saltarse una dieta estricta hasta cancelar planes importantes con amigos o familia. El deseo aquí ya está empezando a ganar la batalla contra la razón.
- "Sí, mentir o manipular.": 26 votos (10%) se atrevieron a confesar que han usado la mentira o la manipulación para conseguir lo que quieren. Esta es la opción que ya nos pone los pelos de punta, ¿verdad? Mentir a tu pareja, a tu jefe, a tus amigos, o incluso manipular situaciones para estar cerca de ese objeto de deseo. Aquí la obsesión ya está tocando puertas peligrosas, donde no solo se afecta uno mismo, sino también a terceros. ¡Cuidado con eso!
- "He puesto mi reputación en juego.": Con 23 votos (9%), esta opción es para las valientes (o las muy desesperadas). Poner la reputación en juego por un pene puede significar muchas cosas: desde un desliz en el trabajo, un escándalo en el barrio, o simplemente ser la comidilla de los grupos de WhatsApp. Cuando el deseo es tan fuerte que te importa un comino lo que piensen los demás, la cosa se pone seria. ¿Valdrá la pena el riesgo?
- "Cualquier cosa, la obsesión manda.": Y llegamos a la joya de la corona, la opción más extrema, elegida por 11 votos (4%). Estas personas son las que dicen "al carajo con todo". Para ellas, no hay límites, no hay reglas, no hay principios cuando la obsesión por ese pene se apodera de sus vidas. Es el punto donde el deseo se convierte en una fuerza casi incontrolable, donde la razón se apaga y solo queda la búsqueda de esa conexión carnal, cueste lo que cueste. Es el lado oscuro, pero a veces irresistible, de la pasión.
¿Te sorprenden los resultados? ¿Te sientes parte de alguna de estas categorías? ¡Aún puedes votar y dejar tu huella en esta conversación! Vota aquí:
Voces sin filtro: Lo que ustedes dijeron
Pero los números son solo una parte de la historia. Lo que realmente nos hace vibrar son los comentarios, las experiencias reales de nuestra comunidad. Aquí les dejamos algunas de las joyas que nos dejaron:
"Por un buen pibe y un buen choto, hasta el fin del mundo 🚀. Opción F sin dudarlo, ¡qué locura!"
¡Directa al grano! Hay gente que lo tiene clarísimo: cuando la química es buena y el "choto" (como lo llaman en algunos lugares) te vuela la cabeza, no hay nada que te detenga. Esa energía es arrolladora, ¿eh?
"Uff, por un buen pibe, hasta doy la B. Pero la F es para los que están re limados, che."
Aquí vemos una distinción interesante. "Hasta doy la B" (Jamás, tengo mis principios claros) pero con una concesión, quizás refiriéndose a que un "buen pibe" podría hacerla dudar. Pero la opción F (Cualquier cosa, la obsesión manda) ya le parece demasiado. ¡Es que hay niveles de locura, claro!
"Puta la weá, ni cagando. Mis principios claros, opción A. ¿Qué onda su obsesión? 😂"
¡Desde Chile con amor y claridad! Hay quienes simplemente no entienden cómo el deseo puede llegar a tales extremos. Sus principios están tan firmes como una roca, y no hay pene que los haga tambalear. ¡Y se ríen de la obsesión ajena! Bien por ellos.
"Uy parce, por un buen chimbo uno sí que se arriesga a pecar... yo creo que me iría por la C 😂"
Desde Colombia nos llega este "chimbo" que hace pecar. La opción C "He roto reglas o promesas por él" es un clásico para quienes se dejan llevar por el momento. Ese "pecado" dulce que a veces te deja una sonrisa y otras, un dolor de cabeza.
"Uff, qué pregunta. Yo he estado en la D y un poco en la E, posta. Por un chabón que me tenía re loca, hice un quilombo bárbaro con mis horarios y tuve que mentirle a mi vieja. La obsesión te nubla, boludo. Después te das cuenta que no valía la pena, pero en el momento... ¡mamita!"
¡Aquí tenemos una confesión que lo tiene todo! Esta usuaria nos cuenta su experiencia real, combinando las opciones D ("Sí, mentir o manipular") y E ("He puesto mi reputación en juego"). La frase "La obsesión te nubla, boludo" es clave. Y sí, es una verdad como un templo. En el momento, ese deseo intenso te hace sentir que todo vale, que no hay consecuencias, que la recompensa será tan grande que compensará cualquier lío. Pero luego, cuando la euforia baja y la razón vuelve, a veces nos damos cuenta de que quizás no valía la pena. Es un recordatorio poderoso de que, aunque el sexo y el deseo son increíbles, es importante mantener un ojo en la balanza y no perderse a uno mismo en el camino.
La línea delgada entre el deseo y la locura
Lo que esta encuesta nos muestra es que el deseo sexual es una fuerza increíblemente potente. Puede ser una fuente de placer, conexión y aventura, pero también puede llevarnos a cruzar límites que ni imaginábamos. La obsesión, en particular, puede ser una trampa dulce. Nos promete una satisfacción inmensa, pero a menudo nos deja con arrepentimientos, relaciones rotas o, peor aún, una pérdida de nosotros mismos.
Es importante recordar que hay una diferencia entre un deseo intenso y una obsesión poco saludable. El deseo, aunque fuerte, suele estar anclado en la realidad y permite el respeto mutuo y la autonomía. La obsesión, en cambio, a menudo idealiza, ignora las señales de alarma y puede llevar a comportamientos destructivos, tanto para uno mismo como para los demás.
¿Significa esto que debemos reprimir nuestros deseos más salvajes? ¡Ni de coña! En SexoSinTabú celebramos la sexualidad en todas sus formas. Pero también te invitamos a la reflexión. Conocer tus límites, entender por qué sientes lo que sientes y ser honesto/a contigo mismo/a sobre las posibles consecuencias de tus acciones es fundamental.
¿Y tú? ¿Qué harías por ese pene que te obsesiona?
La vida está llena de tentaciones y de penes que nos quitan el aliento. Esta encuesta es una invitación a explorar ese lado más salvaje y, a veces, un poco desquiciado de nuestro deseo. No hay respuestas correctas o incorrectas, solo honestidad. Y la honestidad, en el sexo y en la vida, es lo más picante que hay.
Así que, si te quedaste con ganas de compartir tu propia locura o si los resultados te hicieron pensar, ¡no te quedes callado/a! Queremos seguir escuchando tus historias. Vota en la encuesta original y déjanos un comentario con tus pensamientos. ¿Te atreverías a contar qué harías por ese pene que te obsesiona?
¡Anímate a participar y sigamos rompiendo tabúes juntos!



